CULPABLE


Sandra Viviana Molina
Sandra Viviana Molina

¿Se puede ser culpable al sentir lo que se siente?

 

Las ciencias son exactas en sus enunciados y la química más elemental no permite equivocaciones, aunque quizás la suma de todos los elementos que pueden existir en el universo darían como resultado algo mucho mejor de lo que suponemos en dichos enunciados.

Todo tiene un motivo y una circunstancia en el plano actual, es como la razón de que toda acción tiene una reacción, bien sea en cadena o bien sea fuera de tiempo.  Lo equitativo de la relación se nos escapa cual pez en una red al ser las aperturas de la misma meros lazos que no logran contener las lagrimas en los momentos menos inoportunos y por eso se sufre.

Se es culpable por entregar el corazón en toda su extensión, se es culpable por dar todo de si, se es culpable por ser el hombre que en toda la existencia de la vida del alma, el que mejor la ha tratado, se es culpable por darle casi la existencia misma, se es culpable por hacer lo imposible para hacerla feliz con todo lo que tuvo a su alcance y en muchas ocasiones, se es culpable por darle amor, por darle cientos de flores y globos que formaron alguna vez un arcoiris de amor y por escribir las cosas que nacen del corazón, se es culpable por desear el bien, se es culpable por enamorarse del alma en poco tiempo al ritmo de unas zucaritas con yogurt en una ensenada nocturna, se es culpable por tratarla como la dama que es, se es culpable por creer en la palabras dichas muchas veces, se es culpable por hacer y deshacer, se es culpable por no importarle el pasado triste y vergonzoso para muchos y menos para quien dio lo mejor de si, se es culpable por buscar la verdad sobre el alma a pesar del silencio de la misma, y por escuchar a la distancia lo que no debió ser escuchado y darse cuenta que da asco al alma compartir lo que se ve y se siente, se es culpable por equivocar el momento, por los besos dados en lugares indebidos y muy comunes frente a personas que sabían la verdad del doble play.

Se es culpable por ir a los mismos lugares inadecuados que no son aptos para las personas de moral alta y que eran compartidos por el ignominioso al ausentarse este, se es culpable por dar a las reinas lo mejor de si, por darles la felicidad y una sonrisa al abrir los presentes sin ser navidad ni cumpleaños, se es culpable al ser un caballero sin armadura y al no pedir nada a cambio de todo lo que daba, se es culpable por fallarle en el momento más intimo y compararlo con el despreciable ser que si la hace muy feliz en ese aspecto y desde hace mucho ya, se es culpable por bailar un merengue al ritmo de Juan Luis Guerra y su cuatro cuarenta mucho antes de pisar el arrecife un dieciocho en el mes de géminis, se es culpable por escuchar las palabras de tristeza dichas en horas alternas y por vías diferentes sin ser todas las que se debieron decir, se es culpable al creer que se puede cambiar lo que no se debe cambiar, se es culpable al entender que no es fácil mentir y muchos menos engañar, se es culpable al saber que no es culpa del alma sino de su forma de ser desde que vio la luz al nacer, se es culpable por no tener paciencia, se es culpable por escuchar los enunciados injuriosos a viva voz sin prestarle atención, se es culpable por esperar mas de cuatro horas dentro del plateado rodar mientras decía estar junto alguien más en una brisa llegada por la cuatro de mayo y en donde muchas personas gritan al alcanzar el clímax total.

 ¿Entonces?, no se puede ser inocente y la pena so castigo de muerte es que por siempre se llevará la cadena de una condena que no termina y sigue en un circulo más que vicioso al convivir desde siempre con ese dolor que hará pagar con lagrimas de casta el daño causado por la inmadurez de los actos del alma en un concilio velatorio al llegar al punto y coma del cual no vera la luz al morder el polvo de la ira del Creador del Universo.

El jurado de la vida declarará lo que dicte su conciencia al ver la pruebas que la fiscalía del amor tiene en contra del alma triste que solo deja dolor por donde pasa y abate, aun a sabiendas que por mucho nuestro Ángel es capaz de retirar los cargos por que a pesar de todo… “La justicia es ciega…” y el amor absolutamente todo lo perdona.

Pedro José Pérez Quintana

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